La prohibición
de realizar este tipo de trabajos con animales obligó a las Comunidades de
agua a buscar una alternativa, impulsando a algunas a importar locomotoras.
En este contexto, por medio de la empresa
Bolsa de Aguas de Tenerife SA, se importaron en julio de 1981
dos pequeñas locomotoras Diema modelo DTL 10/1.1 (números
de serie 4499 y 4510
Estas dos locomotoras prestaron servicios
adecuados pero no respondían a las necesidades planteadas por la
mayoría de las Comunidades de agua, que querían una máquina de
mayor arrastre, mas sencillas de manejar y sobre todo mas
estrechas (las DTL 10 solamente pesaban 1 Tonelada, eran de
transmisión mecánica y tenían un ancho de un metro).
Partiendo del esquema de esas locomotoras una
empresa tinerfeña, Fuendor SA, vinculada al mundo de los pozos y las
Comunidades de agua, diseñó una máquina de pequeñas dimensiones adaptada al
galibo de las antiguas galerías pero con mejoras apreciables.
Para incrementar
su capacidad de tracción han sido lastradas hasta alcanzar las
dos toneladas de peso, llegando a tener una potencia de arrastre
de unos 6.000 kg. Normalmente trabajan con un máximo de seis
vagonetas cargadas, pero en ocasiones se las ha visto tirar de
ocho en pendientes del 1% sin problema alguno. Su velocidad
máxima es de 10 Km/h.
Las primeras
locomotoras Fuendor utilizaban un motor DHK Deutz de un
cilindro F1L 511W de baja contaminación, que ha sido sustituido
en las últimas producciones por el Deutz de tres cilindros F3M
1008, de mayor potencia y también de muy baja contaminación..
Este motor es muy
compacto y de poco peso (680 x 491 x 637 mm. y aproximadamente
100 kg.), por lo que es ideal para estas locomotoras de pequeño
tamaño. A pesar de sus reducidas dimensiones desarrolla una
potencia de 6,8 - 8,2 - 14,1 y 15 KW a 1500 - 1800 - 3000 y 3600
r.p.m.
Para facilitar su
manejabilidad las locomotoras incorporan transmisión hidráulica.
En un principio equipaban el motor hidráulico Danfoss OMT 250
que fue rápidamente sustituido por el OMT 315, mas lento pero también mas
potente y que lleva el eje cardan reforzado para resistir mejor la torsión
producida por las frecuentes reversiones de marcha. Este motor va acompañado
de la bomba hidráulica Sauer APV 40 ASI, que le proporciona una gran
fiabilidad.
La transmisión se
realiza por medio de dos piñones y se distribuye simultáneamente
a los dos ejes, contando con un doble circuito de frenado que
bloquea la locomotora cuando la palanca de mando esta en
posición totalmente vertical.
Las últimas
locomotoras han visto rediseñados algunos de sus elementos para
mejorar su mantenimiento. Especialmente el tren de rodaje que
era muy vulnerable ya que el trabajo se desarrolla en presencia
de gran humedad, e incluso dentro del agua cuando está
trabajando en la zona de afloración, por
lo que eran frecuentes las averías en el mismo. Para evitarlo se han
incorporado juntas tóricas y retenes de doble labio, además de incluir
engrasadores en todas las partes móviles.
También se ha
mejorado la ergonomía del maquinista al sustituir el viejo
sillín metálico por otro de elementos plásticos con
amortiguación y se han incrementado las medidas de seguridad:
extintor, parada de emergencia, luz de destellos, señalizaciones
en el cuadro, etc.
Desde
enero del año 2001 estas locomotoras están homologadas por la
Unión Europea por medio de la Certificación de conformidad con
directivas C.E., expedida por Bureau Veritas (empresa reconocida oficialmente como organismo de
control acreditado para la aplicación de directivas C.E.).